10:00 am
Alberto lleva 2 horas sentado delante de su ordenador,
mirando a la pantalla fijamente, sin saber qué hacer ni que decir, decidió
ponerse a escribir lo que sentía en su PC, entonces prendió la pantalla de la
computadora, empezó a escribir una carta sin remitente:
Carta a
Anónimo:
Querido anónimo estos últimos días vividos, no han sido muy
buenos, yo solo he sabido mirar mi trabajo y valorarlo solo a él y por eso es
que he descuidado a mi familia, yo nunca he dejado de querer a mi familia, pero
me duele que no vean lo que hago por ellos, yo creo que todo esto empezó desde
aquella vez. Cuando yo tenía 13 años en la casa rural de mis padres, nunca me
imagine que me chocara tan fuerte todo lo que había pasado desde ese día.
2 de julio del 2000
08:00 am
Alberto se levanta muy temprano porque ese día se iban de
vacaciones para la casa rural en Tarragona, ese día fue muy especial porque el
viaje tan esperado había llegado. Su madre María vino hasta la habitación de
Alberto a ver si había preparado su maleta y el cómo estaba tan entusiasmado ya
había preparado todo de hace dos días, Ella le dijo:
- Alberto date prisa que Papá está esperando en
el coche y ya sabes que es lo que pasa si le hacemos esperar
- Alberto: Vale mamá, ¡ya bajo!
La madre de Alberto y el bajaron corriendo las escaleras con
sus maletas y sus cosas y se montaron en el coche, el padre de Alberto, Juan los miro con esa mirada penetrante que
cada vez que miraba a Alberto él sabía lo que debía hacer, parecía que su
mirada lo decía todo, entonces Juan dijo mientras miraba a los dos fijamente.
-
A partir
de aquí solo quiero una sonrisa en vuestras caras.
Alberto sorprendido con lo que dijo su padre saco su mayor
sonrisa, porque venir esas palabras de su padre era extraño pero era
confortable y le daba seguridad. El padre arrancó el coche y tomó rumbo a la
casa rural.
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